La recaudación tributaria alcanzó en septiembre los $21,36 billones, un incremento interanual nominal de 38,3%, según informó la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El resultado combina comportamientos muy diferentes entre impuestos: mientras Ganancias, los derechos de exportación y Combustibles crecieron por encima del promedio, el IVA mostró una variación menor y los ingresos asociados a las importaciones prácticamente no avanzaron en términos nominales.
Si la inflación de septiembre se ubicara en torno al 1,8% mensual, la variación interanual del IPC sería aproximadamente de 33,1%. Se trata de una estimación, ya que el dato oficial de septiembre todavía no fue publicado por el INDEC. Bajo esa hipótesis, el crecimiento nominal de la recaudación total, de 38,3%, se ubicaría unos 5 puntos porcentuales por encima de la inflación interanual, lo que sugeriría un incremento de los recursos tributarios en términos reales aunque existe mucha disparidad.
El IVA Neto, uno de los tributos más relacionados con la dinámica de las operaciones gravadas, recaudó $6,92 billones y aumentó 26,1% interanual. Dentro de ese resultado aparece una diferencia significativa: el IVA Impositivo, asociado principalmente a operaciones realizadas en el mercado interno, creció 35,5%, mientras que el IVA Aduanero, vinculado a las importaciones, avanzó apenas 8,7%.

Bajo la misma hipótesis de inflación, el crecimiento del IVA Neto quedaría por debajo del aumento general de los precios, mientras que el IVA Impositivo mostraría una variación levemente superior. Para las PyMEs, esta diferencia resulta relevante porque el IVA interno está más vinculado con las transacciones realizadas en el mercado doméstico. Sin embargo, no puede interpretarse directamente como una variación de las ventas: en su recaudación también intervienen créditos y débitos fiscales, saldos a favor, devoluciones, vencimientos y otros factores tributarios.
Otro indicador relevante para las empresas es el Impuesto a los Débitos y Créditos bancarios, cuya recaudación llegó a $1,60 billones, un 33% más que un año atrás. Con una inflación interanual estimada también cercana al 33%, su evolución sería prácticamente similar a la de los precios. Este tributo está estrechamente relacionado con los movimientos realizados a través del sistema financiero formal y atraviesa buena parte de la operatoria cotidiana de las empresas.
Para las micro y pequeñas empresas existe una particularidad importante: pueden computar el 100% del impuesto efectivamente ingresado como pago a cuenta de Ganancias; para determinadas empresas manufactureras medianas tramo 1, el porcentaje es del 60%.
Ganancias fue uno de los componentes de mayor crecimiento: la recaudación alcanzó los $4,77 billones, con una suba interanual de 63,3%, ampliamente superior a una inflación estimada cercana al 33%. Sin embargo, una parte de ese incremento responde a un efecto de calendario tributario. ARCA trasladó excepcionalmente a septiembre el vencimiento del primer anticipo del período fiscal 2026 de las personas humanas, que habitualmente se paga en agosto y que en 2025 había ingresado durante ese mes. Por lo tanto, el aumento interanual de septiembre no debe interpretarse de manera directa como una mejora equivalente de la rentabilidad o de los resultados de las empresas, ya que la recaudación de Ganancias también está condicionada por anticipos, retenciones, percepciones y el calendario de vencimientos.
El frente externo mostró la mayor divergencia. Los Derechos de Exportación aportaron $1,12 billones, prácticamente el doble que un año atrás, con una suba de 99,2%. En cambio, los Derechos de Importación y otros alcanzaron los $730.426 millones, apenas 2,2% por encima de septiembre de 2025. En este último caso, el crecimiento quedó ampliamente por debajo de la inflación estimada, aunque la recaudación aduanera también depende del tipo de cambio, las cantidades importadas, los precios internacionales y las alícuotas aplicables.
Finalmente, el Impuesto a los Combustibles generó $705.907 millones, con un aumento de 54,2% interanual, claramente superior a la inflación estimada. Su evolución es especialmente relevante para PyMEs intensivas en transporte, distribución y logística, aunque una mayor recaudación del impuesto no equivale de manera directa al incremento del costo que enfrentan las empresas.
En conjunto, y bajo el supuesto de una inflación de septiembre del 1,8% mensual y alrededor del 33,1% interanual, los datos de ARCA mostrarían una recaudación total creciendo por encima de los precios, aunque con diferencias marcadas entre impuestos. Ganancias, derechos de exportación, Combustibles y, en menor medida, Seguridad Social mostrarían aumentos superiores a la inflación estimada; Débitos y Créditos se movería prácticamente en línea con los precios, mientras que el IVA Neto y los tributos asociados a las importaciones quedarían por debajo.
Para las PyMEs, la lectura principal es que la mejora global de la recaudación no implica necesariamente una recuperación homogénea de la actividad privada. La composición de los ingresos tributarios muestra dinámicas diferentes entre consumo interno, operaciones bancarias, empleo formal y comercio exterior, por lo que el dato agregado de recaudación debe analizarse junto con indicadores de ventas, producción y consumo.