La negativa de Washington a retomar las negociaciones con Teherán y el endurecimiento de las condiciones para una tregua en Gaza elevaron la prima de riesgo geopolítico internacional. El repunte en los precios del petróleo reavivó los temores inflacionarios y presionó al alza los rendimientos de la deuda soberana, con la tasa del bono del Tesoro estadounidense a 10 años alcanzando el 4,73%.
Frente geopolítico: estancamiento con Irán y freno a la tregua en Gaza
El escenario internacional sumó nuevos focos de volatilidad tras las declaraciones del expresidente Donald Trump, quien descartó cualquier intento de reflotar el acuerdo de tregua con Irán. La postura deja sin resolución la disputa por el control y la navegación en el estrecho de Ormuz, un paso estratégico clave para el comercio energético global por donde transita cerca del 20% del suministro marítimo de crudo.
En simultáneo, las perspectivas de un alto el fuego en la Franja de Gaza se debilitaron. El enviado especial Jared Kushner trasladó garantías directas al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, señalando que las Fuerzas de Defensa de Israel no estarán obligadas a retirarse del territorio hasta tanto Hamas concrete su desarme integral. La confirmación aleja la posibilidad de un entendimiento diplomático en el corto plazo y prolonga el conflicto bélico en la región.
Impacto en commodities y deuda soberana
La persistencia del conflicto bélico y el riesgo latente sobre las rutas logísticas de hidrocarburos impulsaron las cotizaciones del petróleo, reintroduciendo presión sobre los índices de precios internacionales.
Este shock energético impactó de lleno en los mercados de renta fija:
- Tramos largos: los rendimientos de los bonos soberanos a 30 años registraron incrementos generalizados en las principales plazas globales, reflejando el deterioro en las primas por plazo ante una inflación potencialmente más persistente.
- Curva de EE. UU.: la tasa del bono del Tesoro a 10 años se situó en 4,73%, consolidando el endurecimiento de las condiciones financieras externas.
- Política monetaria: el mercado reacomoda sus proyecciones y descuenta que los principales bancos centrales deberán mantener una política restrictiva por un período más prolongado para contener el traslado a precios de los costos energéticos.